Se
alcanza un nivel de ejecución "estándar" cuando se cumplen todo los parámetros adecuados para decir que un proceso se ejecuta adecuadamente.
Este concepto es de aplicación a todos los elementos de un proceso, a saber: las personas, los sistemas, los
departamentos y los equipos.
Si surge una alteración en una o más de estas
condiciones (esto es, si ocurre algún tipo de cambio) entonces es posible que
también se altere la ejecución. Este cambio puede ser para bien o para mal.
En
ocasiones mejoran las condiciones, ocurren cambios positivos, y las cosas salen
mejor de lo esperado. Entre que
mas grave sea el efecto del deterioro, más presión habrá para averiguar la
causa y tomar medidas al respecto.
Si
en algún momento la ejecución satisfizo el DEBIERA y ya no es así, es que ha
ocurrido un cambio. Al iniciarse la solución de problemas, no sabemos
exactamente en qué consistió el cambio ni cuándo ocurrió.
La
búsqueda de la causa generalmente implica la búsqueda de un cambio especifico
que haya causado un deterioro en la actuación.
No obstante hay casos en que
siempre ha existido una desviación negativa en la actuación (lo que llamamos
Desviación de arranque). Como ejemplo presentamos un equipo que "desde que se
instaló la línea nunca ha servido..." En este caso, usando nuestra
terminología lo REAL siempre ha estado abajo del DEBIERA.

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